sábado, 1 de junio de 2013

Perdón, chinito

Un hombre alto, fornido de cara de malos amigos entra en un café de chinos y golpea la mesa y le dice al chinito dueño del café: 
- Chino cochino dame una taza de tu mugre café, pero ya muévete cabrón. 
 El chinito rápido le lleva la taza de café y le dice: 
- Alguna cosa más que desee el honolable señol, chinito tlaelo con mucho gusto. 
 Al día siguiente la escena se repite, y así por varios meses, hasta que un día el grandullón llega con un tono amable llama al chino y le dice: 
- Mira chinito, quiero pedirte mil disculpas, yo te he tratado muy mal por todos estos meses, y tu sin embargo has sido muy cordial y amable. Mira chinito te prometo que de aquí en adelante, yo no vuelvo a decirte cosas feas. 
-Muchas glacias honolable señol, chinito también plomete no volvel hacel pipi en el café.