jueves, 3 de octubre de 2013

La donación del abuelo




  1. Estaban varios viejitos en una celebración. Uno de ellos, se levanta y anuncia:
    - Cuando me muera quiero donar mis ojos.
    Otro se levanta y dice:
    - Cuando me muera quiero donar mi hígado.
    Todo el mundo empieza a decir lo que va a donar cuando se muera. Le llega el turno al último, un octogenario, y muy serio declara:
    - Cuando yo me muera voy a donar mi pene.
    Todos los presentes exclaman:
    - ¡Que grande! que generosidad, que maestro, nadie nunca se había ofrecido para donar eso!
    Todos gritaron:
    - ¡Viva el buen señor que va a donar su pene!
    Con el fin de felicitarlo, todos empiezan a gritar:
    - ¡Qué se pare! ¡Qué se pare!
    El viejito, con una sonrisa, dice:
    - ¡Ay.. sí, se me paró!... ahora no lo dono un carajo!